Casi todos sabemos que hay que revisar nuestras operaciones. Pocos saben qué revisar. Entramos al bróker, vemos el número del mes, nos duele o nos alegra, y cerramos la aplicación. Ese número solo no te enseña nada.
Medir no es ver tu saldo. Medir es partir tus operaciones en grupos y comparar. Aquí te explico qué números vale la pena sacar de tu historial y qué pregunta contesta cada uno.
Si lo que buscas es cómo llevar un diario de trading día a día, eso lo explico en para qué sirve un diario de trading. Esta página es sobre los números. Y si antes quieres saber si eres rentable o no, empieza por cómo saber si soy rentable.
Por qué medir
En una clase lo dije así:
«No es lo mismo que te digan “perdiste el 15 %” a que te digan “perdiste el 15 % por equis razón”.»
Lo segundo te da algo que hacer.
Las pérdidas son parte del trading. No las puedes eliminar, pero sí optimizar, y lo mismo con las ganancias. Todo lo que mides tiene que ayudarte a contestar una de estas cuatro preguntas:
- ¿Cómo pierdo menos veces?
- ¿Cómo pierdo menos cuando pierdo?
- ¿Cómo gano más veces?
- ¿Cómo le saco más a una ganadora?
Los promedios esconden la fuga
Este es el error más común al revisar: quedarse con los totales y los promedios.
«Los promedios mezclan tus mejores días con los peores. La fuga se queda escondida dentro de esos promedios.»
Un ejemplo inventado. Tu acierto del mes es 50 %. Parece normal. Pero si lo partes por horario, a lo mejor aciertas 65 % en la primera hora y 35 % en la tarde. El promedio te dice «vas bien». Partido en dos, te dice exactamente dónde se va el dinero.
Por eso el trabajo no es sacar un número. Es sacar el mismo número para distintos grupos de operaciones y ver cuál grupo se lleva tu dinero.
Lo que vale la pena medir
| Qué medir | Qué te contesta |
|---|---|
| Resultado neto, en porcentaje | ¿Gano o pierdo, de verdad, mes tras mes? |
| Acierto | ¿Qué tan seguido gano? |
| Ganadora promedio contra perdedora promedio | ¿Mis perdedoras pesan más que mis ganadoras? |
| Punto de equilibrio | ¿Mi acierto alcanza para el tamaño de mis perdedoras? |
| Duración de ganadoras y de perdedoras | ¿A quién le doy más tiempo? |
| Lo que pasó mientras estaba dentro | ¿Cuánto llegó a ganar la perdedora? ¿Cuánto estuvo perdiendo la ganadora? |
| Tamaño de cada operación | ¿Decido distinto cuando pongo más dinero? |
| Lo que pasó la noche y lo que llegó al vencimiento | ¿Le doy tiempo de más a lo que va en contra? |
| Después de un día rojo y de un día verde | ¿Opero distinto según cómo me fue ayer? |
| Horario y tipo de contrato | ¿Hay horas o contratos donde casi siempre pierdo? |
Los primeros cuatro te dicen si estás perdiendo. Los demás te dicen dónde. Te explico los que más enseñan.
Acierto, relación y punto de equilibrio
Van juntos. El acierto solo no dice nada; tu ganadora promedio contra tu perdedora promedio tampoco. Juntos te dan tu punto de equilibrio: el acierto que necesitas para no perder. Lo explico paso a paso en qué porcentaje de acierto necesito.
La duración
Cuánto tiempo estuvo abierta cada ganadora y cada perdedora. Usa la mediana (la operación que queda justo a la mitad), no el promedio. En un grupo de operadores que medimos, la perdedora típica duró el doble que la ganadora típica. Si a ti te pasa, le estás dando tiempo a lo que te quita. Lo explico en por qué aguanto más mis perdedoras.
Lo que pasó mientras estabas dentro
Casi nadie lo mide, y enseña mucho. Para cada operación: cuánto llegó a ganar y cuánto llegó a perder antes de que salieras, y qué hizo el contrato después. Se le llama análisis de excursión. En el mismo grupo, 1 de cada 3 operaciones que terminaron en pérdida llegó a ir ganando 10 % o más.
Y sirve para el otro lado: si tus ganadoras suelen pasar un rato en rojo antes de funcionar, cortarlas al primer rojo te quitaría tus mejores operaciones.
El tamaño
Cuánto dinero pusiste en cada operación, y si cambia mucho de una a otra. Cuando el tamaño crece, la emoción crece con él: dejas de decidir por porcentaje y empiezas a decidir por dólares. Lo dije así en clase: «El tamaño decide más que la estrategia. Unas cuantas operaciones grandes pueden borrar meses de trabajo.» Mira si tus operaciones más grandes salen peor que las chicas. El concepto de cuánto arriesgar lo explico en cuánto arriesgar por operación.
Lo que pasa la noche y lo que vence
Separa lo que cerraste el mismo día de lo que se quedó para el día siguiente, y aparte lo que llegó al vencimiento. En el grupo que medimos, lo que se quedó de un día para otro acertó 27 %, contra 51 % de lo que se cerró el mismo día, y de cada 100 opciones que se dejaron vencer, 95 terminaron sin valor. Lo explico en dejar una opción abierta para mañana y en qué pasa si dejo vencer una opción.
Después de un día rojo y de un día verde
Esto no es una regla. Es una pregunta. Puede que a ti te vaya peor el día después de perder, porque quieres recuperar. O el día después de ganar, porque entra la confianza de más y subes el tamaño. O que no te cambie nada. Por eso no se supone: se mide.
Mide también lo que haces bien
Medir no es solo cazar errores. También te dice qué no tocar:
«El análisis también te dice cuándo no cambiar nada.»
Si un grupo de tus operaciones funciona, lo peor que puedes hacer es cambiarlo porque tuviste un mal mes.
Y te dice qué dejar de hacer. Hace unos años a mí me gustaba ser bajista en la acción más fuerte del día. Pensaba «ya subió demasiado, tiene que caer», como una liga que se estira. Cuando medí mis operaciones, vi que de ahí venía buena parte de lo que perdía, porque además le agregaba mientras seguía subiendo. Las quité. No me hizo rentable, pero mi cuenta dejó de desangrarse.
Cuidado con las reglas que solo se ven bien en el pasado
Si buscas lo suficiente en tu historial, siempre aparece una regla que «habría funcionado». El problema es que muchas son casualidad.
«Una regla que se ve bien en papel puede ser pura casualidad.»
Una forma honesta de evitarlo es lo que llamamos la prueba justa: escoges la regla mirando solo la primera mitad de tu historial, y la mides en la segunda mitad, que no usaste para escogerla. Si en la segunda mitad no se sostiene, era casualidad.
Y cuando cambies algo, cambia una sola cosa a la vez y vuelve a medir.
Cada operador tiene su fuga
No es lo mismo alguien que entra y sale en un minuto que alguien que deja una operación abierta tres horas. Lo que a uno le salva la cuenta, a otro se la hunde.
«La misma regla no aplica para todos. Por eso se mide.»
Tus números te dicen cuál es tu fuga. Los de otro, no.
A mano o con herramienta
Todo esto se puede hacer a mano; yo lo hice así durante años, en cuadernos. Solo cuesta tiempo. Hay además dos cosas que a mano casi no se pueden: la duración de cientos de operaciones y lo que hizo el contrato minuto a minuto mientras estabas dentro. Las dos necesitan que tu archivo traiga la hora exacta de entrada y de salida, y no todos los brókers la dan.
Para sacar tu archivo hay una guía por bróker, como Webull, thinkorswim o Interactive Brokers.
Para no pasar horas en eso construí ¿Eres Rentable?, un análisis que lee el archivo de tu bróker y te lo separa en grupos (lo que pasa la noche, lo que vence, el tamaño y, si tu archivo trae la hora exacta, la duración, el horario y lo que llegaste a ganar en tus perdedoras) para que veas dónde se te va el dinero y qué haces bien. Si quieres un diagnóstico completo de tu rentabilidad, cómpralo aquí o suscríbete aquí. Mide tu pasado. No te dice qué operar.
Datos de grupo: 96 operadores que subieron su historial a ¿Eres Rentable? (44,790 operaciones de opciones, de diciembre de 2019 a octubre de 2026, el 98 % desde 2025; corte del 28 de octubre de 2026). Las duraciones salen solo de brókers que registran la hora exacta (66 operadores y 25,966 operaciones); la duración típica es la mediana. El dato de las perdedoras que iban ganando sale de 13,750 perdedoras de 69 operadores, medidas con velas de 1 minuto del contrato y solo en brókers con hora exacta. «De un día para otro» quiere decir que la fecha de salida fue posterior a la de entrada. Las opciones vencidas son 2,532, de 64 operadores; «sin valor» quiere decir que la operación cerró en −95 % o peor. Es un análisis del pasado de este grupo; no es un resultado típico ni una predicción.