Cuando yo no era rentable, entraba al bróker y veía mi cuenta con un signo de menos grandote enfrente, y muchos ceros. Eso era todo lo que veía. Y lo único que sentía era presión: ¿cuándo voy a ser rentable? ¿Qué tengo que cambiar?
Lo que hacía, lo que hace casi todo el mundo, lo dije así en una clase:
«Me brinco otro indicador, me brinco otra estrategia, compro otro curso.»
El problema no era que me faltara otro indicador. Era que no sabía dónde se me iba el dinero. Y mi bróker no me lo iba a decir. Aquí te explico por qué, qué sí te dice tu estado de cuenta, qué no, y dónde está la información que te falta.
Lo que sí te dice tu estado de cuenta
Tu bróker hace bien su trabajo. Te dice:
- Tu saldo y cómo cambió.
- Cada movimiento: qué compraste, qué vendiste, a qué precio y cuándo.
- Tus comisiones y tus cargos.
- Tu ganancia o pérdida realizada, por operación y en total.
- En algunas plataformas, también tu porcentaje de acierto y tu ganancia y pérdida promedio.
Todo eso es un registro. Sirve para saber qué pasó en tu cuenta, para tus impuestos y para comprobar que todo cuadre. No está hecho para diagnosticar nada.
Lo que no te dice
Lo dije así en la clase que le dio nombre a esta página:
«Te dice solamente cuánto perdiste; no te dice dónde, ni cómo, ni por qué.»
Fíjate en lo que no aparece en ningún estado de cuenta:
- Qué hiciste en un día malo y qué hiciste en uno bueno.
- Qué haces después de perder, y qué haces después de ganar.
- Cuánto duraron tus ganadoras y cuánto tus perdedoras.
- Cuánto llegó a ganar una operación que cerraste en pérdida, o cuánto estuvo perdiendo una que cerraste en verde.
- Qué calidad de opciones compras: qué tan lejos, qué tan cerca del vencimiento, qué tan caro el spread.
- Cuánto dinero pones en cada operación, y si eso cambia mucho de un día a otro.
- Qué pasó con lo que se quedó de un día para otro comparado con lo que cerraste el mismo día.
Todo eso es justo lo que explica de dónde viene tu pérdida.
El resultado del mes esconde la fuga
Incluso cuando tu plataforma te da promedios, el problema sigue. Lo que se esconde son los promedios: mezclan tus mejores días con los peores. Un mes en −6 % puede ser un mes donde casi todo te salió bien, menos un tipo de operación que se llevó todo. El total no te deja ver la diferencia.
Por eso decir «perdí este mes» no te da un plan. Decir «perdí este mes por lo que dejé abierto en la noche» sí. Cómo partir tus operaciones en grupos para encontrar eso lo explico en qué medir de mis operaciones.
El negocio del bróker no es que seas rentable
Esto no lo digo como acusación. Es cómo funciona el negocio.
Tu bróker gana cuando operas: con comisiones, con cargos o con otras formas de cobrar por cada orden, aunque no te cobre comisión. Y cada vez que compras a mercado pagas además el spread: la diferencia entre el precio al que te venden y el precio al que te compran. Ese costo no sale como una línea aparte en tu estado de cuenta, pero sale de tu operación. Lo dije así en clase:
«Al bróker no le importa decirte qué errores estás cometiendo; lo que quiere es que te mantengas con ellos para que le pagues las comisiones.»
No es que sea malo. Es que no es su trabajo. La plataforma está hecha para que operes. La disciplina la tienes que traer tú, y el diagnóstico también. Tu estado de cuenta nunca fue para decirte qué estás haciendo mal.
Sobre el spread y cómo pesa al entrar y al salir, hablo en orden límite o a mercado.
Dónde está la información que te falta
La buena noticia es que casi toda la información ya existe. Está en tu archivo de operaciones, solo que escondida en cientos o miles de filas.
Pero no todos los archivos traen lo mismo:
- El historial de órdenes en CSV (un archivo de tabla que se abre en Excel) suele traer la hora exacta de entrada y de salida. Con eso se puede medir la duración y lo que hizo el contrato mientras estabas dentro.
- El estado de cuenta en PDF, y algunos historiales de ciertos brókers, solo traen la fecha, sin la hora. Con eso se puede ver lo que pasó la noche o lo que venció, pero no cuánto duró cada operación.
Por eso importa cuál archivo descargas. Hay una guía para cada bróker: Webull, thinkorswim, Interactive Brokers, Charles Schwab, Fidelity, Robinhood y tastytrade.
Y hay un dato que no viene en ningún archivo: el precio de tu contrato minuto a minuto. Sin eso no puedes saber cuánto llegó a ganar una perdedora ni qué hizo la opción después de que saliste. Ese historial de precios hay que conseguirlo aparte, y por eso una inteligencia artificial a la que le subes tu archivo te puede dar el acierto y los promedios, pero no eso.
Por qué casi nadie la saca
Si la información está ahí, ¿por qué casi nadie la revisa? Por tres razones.
1. Toma mucho tiempo
Yo lo hacía a mano, en cuadernos. Anotaba mis ideas del día, lo que funcionó, lo que no, lo que hice bien y lo que hice mal. Así me di cuenta de lo que me estaba costando:
«Yo sabía que mis perdedores eran enormes y los dejaba correr y correr con la esperanza de que se recuperaran, y nunca se recuperaban, hasta que entendí, hasta que hice este ejercicio.»
Se puede hacer a mano. Pero con cientos de operaciones son horas, y casi todo el mundo lo deja a medias.
2. Da miedo verla
Esta es la razón que casi nadie dice. Cuando vas perdiendo, lo último que quieres es sumar el total.
Está estudiado. Niklas Karlsson, George Loewenstein y Duane Seppi (2009) encontraron que los inversionistas revisan su cuenta más seguido cuando el mercado sube que cuando baja o se queda igual. Es lo que se conoce como el efecto avestruz: esconder la cabeza justo cuando la noticia puede ser mala. Y Russell Golman, David Hagmann y George Loewenstein (2017) reunieron muchos estudios que muestran que la gente evita a propósito información útil cuando espera que le duela.
En el trading se ve así: miras la gráfica todo el día, pero no miras tu propio historial. Y mientras más vas perdiendo, menos ganas tienes de abrirlo.
3. Cambiar de estrategia se siente mejor
Una estrategia nueva da esperanza. Revisar tus perdedoras da incomodidad. Por eso tanta gente brinca de indicador en indicador, de curso en curso, y nunca encuentra dónde estaba su problema. Cambiar de estrategia se siente como avanzar; muchas veces es una forma de no mirar.
Qué cambia cuando sabes dónde
Saber que pierdes no te sirve de mucho. Saber dónde, sí. Lo explico con una casa:
«La fuga está debajo de tu cama. Ya lo que hagas con esa información es tu decisión.»
Si solo sabes que el recibo del agua llega alto, puedes pasarte meses buscando. Si sabes dónde está la fuga, vas directo. Con tu cuenta es igual. A veces es una sola conducta la que se lleva casi todo, y no tiene nada que ver con tu análisis técnico.
Tu bróker ya tiene tus datos; lo que falta es leerlos. Para eso construí ¿Eres Rentable?: el análisis lee el archivo de tu bróker y te muestra el dónde y el cuándo que el estado de cuenta no te dice. Si quieres un diagnóstico completo de tu rentabilidad, cómpralo aquí o suscríbete aquí. Es un cálculo sobre tu pasado. No es una recomendación ni una predicción, y no te dice qué operar. Lo que hagas con eso lo decides tú.
Estudios citados: Niklas Karlsson, George Loewenstein y Duane Seppi, «The ostrich effect: Selective attention to information», Journal of Risk and Uncertainty, 2009; Russell Golman, David Hagmann y George Loewenstein, «Information Avoidance», Journal of Economic Literature, 2017. Lo que trae cada archivo depende del bróker y del formato que descargues: revisa la guía del tuyo.